La bahía de Disko, en la costa oeste de Groenlandia a 69° norte, es donde el hielo interior se encuentra con el mar de la forma más espectacular. Detrás de la ciudad de Ilulissat, el glaciar Sermeq Kujalleq —uno de los más rápidos del mundo— empuja un flujo constante de icebergs por un fiordo de 60 km. Los más grandes encallan en un banco poco profundo en la boca del fiordo y se amontonan allí, a pocos minutos a pie de las últimas casas, antes de liberarse hacia la bahía de Baffin. El fiordo helado de Ilulissat es Patrimonio Mundial desde 2004.
Ilulissat tiene unos 4.700 habitantes, miles de perros de trineo y los mejores servicios para visitantes de Groenlandia. No hay carreteras entre las poblaciones groenlandesas: a todas partes se va en avión o en barco, lo que hace que los viajes aquí sean más lentos y caros que en Islandia o Noruega, y mucho más memorables. La mayoría de los viajeros entra ahora por la capital, Nuuk, 560 km al sur, cuyo aeropuerto internacional abrió a finales de 2024.
Lo más destacado
- Navegar entre los icebergs de la boca del fiordo helado bajo el sol de medianoche
- La pasarela de madera hasta Sermermiut y la vista sobre el hielo desde lo alto del acantilado
- Un día ante el frente de desprendimiento del glaciar Eqi
- Ballenas jorobadas alimentándose entre los icebergs en verano
- Conducir un trineo de perros por el interior helado en marzo y abril
- El puerto colonial y el museo nacional en Nuuk
Groenlandia Occidental: cómo organizar tu tiempo
Calcula cuatro noches en Ilulissat: un día para los senderos junto al fiordo helado, uno para un crucero vespertino entre icebergs, uno para la larga salida en barco al glaciar Eqi o a la isla de Disko, y uno de reserva, porque la niebla y el hielo retrasan aquí los vuelos y los barcos con más frecuencia que en casi cualquier otro lugar. Añade una o dos noches en Nuuk a la ida o a la vuelta. Deja margen en tus conexiones internacionales: perder un vuelo es el problema más habitual en un viaje a Groenlandia.





